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Un apasionado del básquetbol

Cuando tenía 9 años de edad, Javier Paquez comenzó a transitar por el mundo del deporte.

Sus primeros pasos fueron en el handball en la escuela Picallo, al poco tiempo también se sumó al básquet y también le agregó fútbol (en el Sportivo El Porvenir).

Hizo la pretemporada con las tres disciplinas pero un fin de semana se complicaron los horarios y tuvo que elegir, primero dejó el fútbol y luego tuvo que decidir y eligió el básquetbol donde jugó hasta los 23 años.

“Dejé de jugar más que nada porque se me complicaba con los chicos, en esa época viajábamos a jugar a Mendoza y también me tocaba dirigir entonces o los chicos no podían jugar o yo no podía jugar en primera”, comentó.

Entrenador

En 2007, jugando para Dallas, le propusieron comenzar a trabajar como entrenador; a partir de es momento comenzó otro camino.

Ha dirigido todas las categorías desde mini hasta primera

“Me gusta dirigir todas las categorías, no tengo preferencia, cada una tiene lo suyo. He tenido lindos grupos en todos los clubes donde estuve”.

Paquez pasó por Dallas, Colegio del Carmen, Tenis club, Automóvil Club, Banco Mendoza, UTN y Deportivo Argentino. Vale señalar que en estas dos instituciones trabaja actualmente.

Es entrenador nacional de básquet, Nivel 2.

Árbitro

Con apenas 15 años Javier comenzó a dirigir partidos de pre mini y mini.

“Era un mal de la Asociación donde no había árbitros entonces a muchos chicos nos llamaron y ofrecieron arbitrar partidos de las categorías más chicas”, recordó.

Hace un par de temporadas que integra el plantel de árbitros de primera división.

“Me gusta mucho dirigir, está bueno. Este año intenté no dirigir tanto masculino y dedicarme más al femenino para no confundir las partes”.

Dirigente

Como si esto fuera poco Paquez también ejerce la función de dirigente dentro del básquetbol sanrafaelino.

“Me acerqué a la Asociación cuando asumió Jorge González. Luego de su fallecimiento me llamaron para ofrecerme si quería hacerme cargo de la parte de fixture. Faltaban tres días para el inicio del torneo, acepté, me metí y acá estamos como secretario hace algunos años”.

Con tantas ocupaciones y responsabilidades, Javier vive y respira básquet.

Un día suyo comienza con las tareas que desarrolla en la Dirección de Deportes donde coordina la parte de básquet y también pasa unas horas en la sede de la Asociación Sanrafaelina “Rodolfo Iselín” donde regresa a la siesta.

Por la tarde generalmente recorrer algunos clubes e instituciones mientras que a la noche reparte su tiempo en los entrenamientos de UTN y Deportivo Argentino.

Luego de una intensa jornada llega a casa en busca de un merecido descanso y curiosamente cuando se sienta frente al televisor no observa básquet.

“Desde hace unos años no veo básquet por televisión. Pasa que la NBA un poco me aburrió, el circo, demasiado show. Ahora que empieza la temporada de Liga Nacional veo un poco más” y agregó “Llego a casa y me siento frente a la computadora porque todos los días hay algo para hacer, tabla de posiciones, planificar la semana o los entrenamientos”.

Ante este panorama la pregunta es inevitable: ¿El básquet qué lugar ocupa en tu vida?

“Entre los primeros. Esta la familia y después el básquet. Aunque a veces uno le dedica mucho más tiempo y deja cosas. Por ejemplo, no tengo fotos del acto de quinto año de la secundaria. Ese día jugaba la final de Sub 19 en cancha de Huracán así que fui al acto rápido, retiré la medalla, me cambié y me fui a jugar al básquet”.

Con apenas 31 años de edad, Javier confesó: “El básquet me ha dado todo, desde la familia porque a mi señora la conocí cuando trabajé en Dallas (ella era la secretaria del club), terminó siendo mi esposa y llevamos 8 años de casados. Me dio los amigos, haber podido entrar a trabajar a la Dirección de Deportes y fundamentalmente vivir haciendo lo que me gusta”.

Ex jugador, actual entrenador, árbitro y dirigente.

Javier Paquez, uno los principales responsables que el básquetbol sanrafaelino no muera y encima evidencie un saludable crecimiento.

Personas que le hacen muy bien al deporte, necesarias, ejemplos dignos de imitar.