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Tiene 83 años y pasa la cuarentena en un estadio

La cuarentena nos obligó a quedarnos en casa y pasar los días encerrados no es sencillo. Los que viven en departamentos se tienen que conformar con sentarse en el balcón, para hacer ejercicio hay que correr algunos muebles y a esta altura tener al menos un patio es un lujo. Muy distinta es la realidad de Andrés Perales, un jubilado que tiene lugar de sobra y hasta se aburre por contar con tanto espacio libre… Sí, a sus 83 años se encuentra aislado en un lugar para 30.000 personas porque vive en La Rosaleda, el estadio del Málaga.

¿Cómo llegó a tener su casa dentro de una cancha de fútbol? Perales (nació el 2 de junio de 1935) llegó al club en 1966 y desde ese momento se dedicó a ayudar a la institución y no se fue más. Fue chofer oficial del primer equipo durante 25 años, jardinero, conserje, encargado del césped, vigilante y hasta masajista. Hace casi 30 años se fue a vivir a una casa sin número ubicada en el Paseo de Martiricos, que se encuentra en el anexo del estadio a metros de la puerta 18, que lleva su nombre. Allí crió junto a su esposa Antonia a sus siete hijos: Paco, Koki, Conchi, Kike, Lola, Mónica y Andy. Hoy solo vive con el menor de sus hijos, Andy.

Es tanto el amor que le tiene al Málaga que durante los años que el club estuvo muy cerca de la quiebra, se quedó a cuidar la cancha. “Fue una temporada muy dura, no contábamos con ingresos por la incertidumbre de la institución. Mi papá trabajaba por las noches en un taxi que un amigo le dejaba, así entraba algún dinero en casa. Con el taxi podía comprar gasoil para abastecer las máquinas del césped y se encargaba de cortarlo y mantenerlo para las futuras autoridades”, contó Andy.

España es uno de los países más afectados por el Coronavirus y aparece por detrás de Estados Unidos e Italia. Perales forma parte de la población de riesgo, no puede salir de su casa y contó cómo vive esta situación atípica. “Impresiona estar en lugar tan grande y vacío, pero ya estamos a acostumbrados un poco a los días de fiesta y vacaciones cuando apenas hay nadie. Lo llevamos bastante bien, imaginamos que al tener tanto espacio es un punto positivo. Somos afortunados de poder pasar la cuarentena en un lugar como este y aprovechamos para limpiarlo”, expresó en declaraciones al sitio oficial del club.

Además, reveló qué es lo que más extraña: “Me gusta que pasen los autos por la puerta y esto no es lo mismo sin los hinchas, hacen mucha falta. Además, acá las instalaciones se usan las 24 horas, no solo son los partidos y entrenamientos. Trabaja el personal de mantenimiento, hay oficinas, el almacén de la tienda, utileros, niños de La Academia MCF que vienen todos los días a rehabilitación, los del mantenimiento del césped…”.

Ya lleva 54 años en Málaga, vio más de 17 presidentes y un día lo felicitó Johan Cruyff por lo bien que cuidó el césped. Por eso, más allá de que sueña con que su equipo logre el ascenso y vuelva a Primera, dejó un mensaje lleno de optimismo. “Somos malaguistas y somos positivos, siempre remontamos. Mucho ánimo y compromiso, todos podemos hacerlo y vamos a superar esta difícil situación. Sobre todo, esperamos que todos los afectados se encuentren mejor de salud”.

 

Fuente: Diario Olé