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La maldición del Liverpool: a 30 años de su último título en la liga inglesa

El Liverpool es uno de los equipos más grandes de Inglaterra. Es el club más ganador si se cuentan los títulos nacionales e internacionales y uno de los que tienen mayor cantidad de hinchas. A nivel popularidad, sólo el Manchester United está a su altura.

Pero esa grandeza tiene, en lo futbolístico, una espina: hace ya largos 30 años que no puede coronarse campeón de la liga inglesa, desde 1992 bautizada como Premier League. Justamente un 28 de abril, pero de 1990, se consagraba por última vez… ¿Qué hay de cierto de una maldición que pesa sobre el club? ¿Y qué pasará con la actual temporada en la que marcha puntero y encaminado al título? ¿La pandemia lo dejará con las manos vacías nuevamente?

Hasta aquel festivo día de abril del 90, el Liverpool era el claro dominador de la liga inglesa, donde el United simbolizaba la antítesis: pasaba por su peor momento histórico en esa década del 80. En los últimos 12 años previos (del 78 al 90), los Reds habían conseguido ocho campeonatos.

Aquel equipo dirigido por Kenny Dalglish, quien a su vez también era jugador, tenía figuras de la talla del galés Ian Rush y de los ingleses Peter Beardsley y John Barnes (mundialistas en México 86 e Italia 90). Ese 28 de mayo venció 2-1 al Queens Park Rangers con un gol de Rush y otro de Barnes y dio la vuelta olímpica.

Nadie creería que ese sería su último título en la liga inglesa. En los próximos 30 años ganó la FA Cup, la Copa de la liga inglesa, la Community Shield, la Supercopa inglesa y hasta la Champions League. Pero la Premier se volvió su obsesión. ¿Qué pasó? Hubo denuncias de actos maléficos, de magia negra, para perjudicarlo. Y alguien abonó a esa teoría: el arquero campeón en aquel título 89/90. Sí, Bruce Grobbelaar contó una historia… “La culpa es de un brujo que vino un día a Anfield. Enterró cosas debajo de un arco y dijo que si yo no atajaba, el club no iba a volver a ganar una liga de nuevo”, contó. Lo increíble es que Grobbelaar intentó deshacer el maleficio. “La único manera de romper la maldición es orinar sobre los cuatro palos de los arcos del estadio. Yo una vez lo hice en un arco pero justo me vieron y me atraparon, por lo que no pude completar el trabajo”, agregó.

Lo increíble es que esta temporada estaba todo dado para que el Liverpool por fin se quitara esa espina de encima. El equipo dirigido por Jurgen Klopp le había sacado nada menos que 25 puntos de ventaja al Manchester City de Pep Guardiola cuando quedaban 30 puntos en juego. Pero apareció el coronavirus en el mundo y la Premier, como todas las otras ligas, quedó suspendida. Hoy se mantiene la incertidumbre.

¿Podrá finalizar la temporada y los Reds romper el maleficio?

De no seguir, ¿le darán el título igual al Liverpool o quedará vacante?

Creer o reventar…