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Del fútbol tenis al Teqball con Kiricocho.ft

El Teqball es un deporte que combina destrezas del fútbol y el tenis de mesa. Justamente se juega en una mesa muy parecida a la del tenis de mesa, pero que tiene una inclinación para que la pelota rebote hacia donde se encuentran los jugadores y no se quede nunca en el medio. El resto, lógica pura. Las reglas son las mismas que las del fútbol tenis, aunque se le pueden introducir variaciones propias.

En San Rafael, a través de Benjamín Díaz y Alfredo Tizza (DT del Sport Club Quiroga), nació hace aproximadamente un mes Kiricocho.ft, empresa que fabrica y comercializa mesas para Teqball.

“El nombre surgió porque había que buscar un nombre relacionado con el fútbol, que se escuche en todas las canchas por eso se me ocurrió Kiricocho” comentó y agregó “Había visto videos de Ronaldinho (uno de los máximos referentes de esta nueva modalidad)  hasta que un día me decidí, averigüé y empezamos a fabricar las mesas”.

Una mesa de Teqball mide 3 metros de largo por 1.50 de ancho, hay fijas y desarmables, con base hierro, y la red puede ser de acrílico o madera; además del ploteado que le da un toque muy especial.

“Si bien la época es bastante complicada, la idea es que cada club tenga una, como opción a este nuevo deporte”.

Hasta el momento el club Sportivo El Porvenir tiene una mesa, otra ya está en Pacífico de General Alvear (por intermedio de Luciano Peinado). Próximamente una se iría a Tucumán (la pidió Sebastián Longo) y alguna institución de la capital mendocina ya mostró interés en adquirir la suya.

Los interesados en conocer más detalles pueden seguir a Kiricocho.ft en Instagram.

Datos para tener en cuenta

Masivamente difundido ante los ojos del mundo durante el Mundial de Rusia 2018, cuando un video captó a los jugadores de Brasil practicando un peculiar ejercicio, el Teqball fue tendencia y dejó fascinados a los amantes del fútbol.

Con Hungría como su país de origen, este nuevo deporte nació en 2017 gracias a la unión de un ex futbolista profesional, un empresario y un científico en computación, Gábor Borsányi y Viktor Huszar, respectivamente, quienes quedaron estupefactos al ver a Neymar y sus compatriotas divertirse con su nuevo invento.

Cansados de la violencia en el terreno futbolístico, los colegas húngaros desarrollaron una mesa de ping pong con una curvatura especial o “científicamente adaptada” con el fin de combinar el rápido ritmo del tenis de mesa con la constante emoción del fútbol.

De esta manera, y gracias a la aceptación de clubes como el Real Madrid, Valencia, Sevilla, Chelsea, Arsenal, Paris Saint-Germain o Ajax, esa nueva disciplina creció tan deprisa que hoy en día ya cuenta con una federación internacional (Fiteq).

Es furor de los fanáticos alrededor del orbe y los jugadores y ex jugadores de prestigio mundial, como el español Carles Puyol, que remarcó que “El Teqball es una fantástica experiencia y un deporte muy completo con el que se pueden entrenar aspectos técnicos del juego y pasarlo bien a la vez. Son partidas rápidas y muy competitivas”.

Reglas básicas

Los partidos se juegan al mejor de tres sets.

Cada set es a 20 puntos, aunque para definir el último se necesita una ventaja de por lo menos dos tantos.

La pelota debe ser devuelta al otro lado de la red con un máximo de tres toques utilizando cualquier parte del cuerpo, excepto brazos y manos.

No se puede tocar la pelota dos veces seguidas con la misma parte del cuerpo.

Existen modalidades individuales y dobles, tanto para mujeres como hombres.

En 2019 se llevó a cabo la primera Copa Mundial de este deporte en Budapest, Hungría, y tuvo a dos participantes argentinos entre sus filas. Felipe Videla, en singles, obtuvo una victoria (20-16 vs. Ascencao Duarte de Cabo Verde) y dos derrotas en la fase de grupos, culminando 32° sobre 56 participantes.

En dobles, Videla y Tobías Aguilar le ganaron 20-12 vs Joseph Payne y Freddie Brown de Inglaterra y acumularon otras dos derrotas, finalizando 33° sobre 52°.

¿Qué significa “kiricocho” y cómo nació?

“Kiricocho” es una palabra utilizada en el ambiente futbolero para intentar “mufar” a un rival. O sea, para que un rival falle a la hora de resolver una situación.

Muchos dicen esta palabra, pero no todos saben desde cuándo se utiliza o cuál fue su inicio.

Lo cierto es que Kiricocho en realidad era una persona, un hincha muy cercano al Estudiantes del inicio de Carlos Bilardo como entrenador. Según indica el sitio El Eslabón, cansado de que lo culpasen a él por las derrotas de Estudiantes, “Kiricocho” decidió utilizar su “mala suerte” en favor del Pincha.

Así, con la complicidad de un empleado del club, Kiricocho comenzó a recibir a los jugadores visitantes en la cancha de Estudiantes. A cada uno le daba una palmadita en la espalda al llegar al estadio. Ese año, en 1982, Estudiantes fue campeón de Primera División y como local perdió sólo con Boca, que aquel día llevó seguridad privada e impidió a Kiricocho realizar “su trabajo”.

Sin embargo, hace un tiempo le preguntaron a Carlos Bilardo por Kiricocho y dio su propia versión: “Kiricocho era un muchacho de La Plata que siempre estaba con nosotros y como ese año salimos campeón lo adoptamos como nuestro amuleto. Era un buen pibe pero después ya no lo vi más. La última vez que estuve dirigiendo a Estudiantes pregunté por él y nadie sabía nada. Pero aunque no lo creas, cuando voy a España a dirigir el Sevilla había un penal para los otros y escucho atrás mío que alguien susurra: ‘Kiricocho, Kiricocho’ y no la podía creer, hasta que el Cholo (Simeone) y Diego me avivan que ellos la habían dicho un par de veces y el resto la aprendió. ¡En Europa! Parece mentira pero vos decís ‘Kiricocho’ ¡Y erran!…”.

Sea cual sea el inicio o la creación de Kiricocho, lo cierto es que desde la década de los ’80 hasta acá la palabra se utiliza como “cábala” de quien la dice para “mufar” a un rival. Aunque suene raro, la pasión del fútbol también vive de estas cosas.