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Un atleta que aprendió a disfrutar el momento

Con la Media Maratón de Mendoza en el horizonte y una preparación acorde a un evento de esta magnitud, el panorama para Nicolás Verdugo cambió porque esa competencia (y gran parte del calendario) se suspendió como consecuencia de la pandemia de Coronavirus.

“Había planificado todo el año, me gusta tener todo organizado. Lo hice así el año pasado y me ayudó, me dio resultado”, señaló Nico.

Luego de la carrera de 21 kilómetros en la capital mendocina, Nico tenía en mente otros dos grandes desafíos: la Maratón de Mendoza y la de Buenos Aires.

Pero todo cambió y tuvo que adaptarse al aislamiento, a la cuarentena.

“Fue re complicado porque estuve dos meses sin correr. Mi último entrenamiento fue el 18 de marzo y volví el 18 de mayo. En mi casa entrené en bici pensando que esto pasaba rápido pero a medida que se fue alargando me relajé, no me cuidé tanto en las comidas y perdí masa muscular”, confesó.

Verdugo trabaja hace un año junto a un Psicólogo Deportivo.

“La cuarentena me agarró bastante bien parado a nivel anímico. No me afectó desde el punto de vista deportivo. Comprendí que debemos vivir el día a día como en casi todos los aspectos, disfrutando el momento”.

Tras las flexibilizaciones, Nicolás regresó a los entrenamientos con diversas sensaciones.

“El regreso fue bastante complicado (risas). Mentalmente fue un alivio después de tanto tiempo pero físicamente dolió y me sigue costando porque no estoy al nivel que tenía antes de la cuarentena, es más, ese era mi mejor momento”.

Con gran parte del calendario nacional e internacional suspendido, el trabajo planificado con anterioridad tuvo que ser renovado.

“Lógicamente hubo cambio de planes, esto obligó a borrar todo lo que tenía previsto. Empezar a buscar objetivos más personales y no tanto de carreras, proyectando de a poco, por el momento volver a ponerme en forma y ganar masa muscular”.

Por último puntualizó: “Aprendí a vivir el día a día sobre todo en estos tiempos donde hay que volver a empezar”.