-Fútbol

Liga rumana de fútbol: cambios insólitos

En la Liga 1 de Rumania, los partidos están comenzando de una manera atípica con imágenes verdaderamente tristes y absurdas. Un claro ejemplo es lo que pasó este fin de semana en el triunfo por 2-0 del Gaz Metan al Arges Pitesti. Pitazo inicial, cronómetro en marcha y en cuanto la pelota se fue afuera, exactamente a los 35 segundos, el cuarto árbitro agarró el cartel electrónico porque ambos técnicos decidieron realizar modificaciones.

En el local, Rares Dogaru, de apenas 16 años, dejó la cancha y en su lugar, con la 10 en la espalda, ingresó el habilidoso Nasser Chamed. Mientras tanto, en la visita, Andre Cozma (17 años) no llegó a tocar el balón y tuvo que sentarse en el banco tras ser reemplazado por Georgian Honciu. Las edades de los jugadores que abandonaron la cancha son “la pista” para descubrir en qué consisten estas sustituciones tan extrañas.

En el fútbol de ese país los equipos están obligados a salir a la cancha con dos jugadores Sub 21 y solamente uno puede completar todo el partido. Si bien el espíritu de la reglamentación es fomentar la participación de los Juveniles en el torneo, hecha ley, hecha la trampa. Y encima, la pandemia de coronavirus se transformó en una aliada perfecta. Los equipos cumplen con la norma, pero como saben que ahora tienen cinco cambios, antes del primer minuto sacan a uno de los más chicos y ponen a un jugador experimentado para no dar ningún tipo de ventaja.

De esta manera, lejos de motivar a los jóvenes, los terminan exponiendo ante las cámaras, que muestran a los pibes dejando la cancha mirando al piso, muchos al borde de las lágrimas, mientras reciben un mínimo consuelo de los entrenadores.

¿Otro caso? El 5 de julio de este año, Ioan Valentin Borcea, del Dinamo Bucarest, salió a los 65 segundos en el partido ante el Clinceni. A un día de cumplir los 18 años, el regalo fue efímero y generó un gran enojo entre los hinchas. Y hay más: en algunos encuentros, los suplentes calientan mientras los equipos se saludan y se preparan para comenzar a jugar.

Serbia es otro de los países que va a impulsar esta medida, pero los dirigentes tomaron recaudos: los dos jugadores Sub 21 tienen que disputar los primeros 45 minutos y solo pueden dejar la cancha por una lesión. ¿Se viene una avalancha de pibes en el piso mostrando dolor y pidiendo la camilla? Ya sería demasiado, pero las avivadas que destruyen al maravilloso mundo del fútbol son impredecibles…