FútbolMás Noticias

El particular rito de los padres de un futbolista africano

Fue una situación insólita para los allí presentes. En Dinamarca, mientras el club Midtjylland presentaba a su nuevo refuerzo, personas de origen o antepasados africanos aparecieron vestidos con ropas tradicionales y unas lanzas para luego ponerse a bailar. La gente miró atónita una escena que ya se ha repetido en otras ocasiones.

Es que el refuerzo en cuestión fue Pione Sisto, futbolista nacido en Uganda pero de padres sursudaneses. Y, como cada vez que el hombre de 25 años llega a un nuevo club o da un paso adelante en su carrera, su familia lo homenajea con un rito clásico de la cultura de Sudán del Sur. No importa si se encuentran en un país nórdico: las raíces jamás se pierden.

El extremo llega nuevamente a un club en el que ya había jugado unos años atrás. Proveniente del Celta de Vigo español, Sisto vuelve a la liga que le dio la posibilidad de pegar el salto a uno de los máximos campeonatos del Viejo Continente. Allí logró sumar una buena cantidad de partidos.

Dinamarca fue el país que le abrió las puertas a su familia, que huyó de Sudán por la Segunda Guerra Civil que azotó a la nación entre 1983 y 2005, un conflicto bélico interno que tuvo más de cuatro millones de refugiados y cerca de dos millones de civiles muertos. A sus dos años, desde Uganda, dejaron todo atrás para buscar una nueva ida en Europa.

Tanto su padre como su madre aparecieron con cara, brazos y torso pintados para celebrar las tradiciones familiares. Además, portaron una lanza y bailaron con alegría. En el caso de los hombres, lo hicieron también sin remera. La idea era brindarle buena fortuna de cara a esta nueva etapa que comenzará en el elenco de los Lobos. Sisto llegó a cambio de 2.3 millones de Euros y un porcentaje de una futura venta. Durante sus cuatro temporadas en España sumó muchos partidos pero no alcanzó el nivel esperado. Ahora tendrá su revancha en el equipo que lo vio nacer.