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Los Di Palma: 1-2 y homenaje para el gran Rubén Luis

Un 8 de octubre del 2000 José Luis Di Palma, en un emocionante final, se impuso en  la 14° competencia del año de Turismo Carretera.

El ganador protagonizó una gran carrera junto a su hermano Marcos, con quien durante las 21 vueltas de competencia se alternaron en la punta, brindando un gran espectáculo conductivo que resultó el mejor homenaje de ambos a su padre Rubén Luis, quien falleció la semana anterior.

Estos dos verdaderos hijos ´e tigre, con Chevrolet, llegaron casi a la par a la línea de meta como buscando compartir el triunfo, seguidos por Guillermo Ortelli, también con un Chivo.

Los fraternales ganadores, con leyendas de agradecimiento pintadas en los respectivos autos, desde el comienzo de la carrera se constituyeron en los grandes protagonistas. Marquitos fue el puntero en el inicio, seguido por José Luis, Guillermo Ortelli, José Ciantini y Emilio Satriano.

Luego comenzó el intercambio de la punta entre los hermanos de Arrecifes, mientras se producían el retraso del Bocha y el abandono del Obispo, que hasta ese momento había logrado la mejor ubicación de la temporada.

El desarrollo de la competencia fue intenso y estuvo dividido en dos partes fundamentales: por un lado, la punta excluyente de los Di Palma y, por otro, la lucha entre Ortelli y Bessone (Dodge Cherokee), Rafael Verna (Ford Falcon) y Omar Martínez (Ford Falcon), quienes trataron de descontar las diferencias en el campeonato.

“ES PARA MI VIEJO” “Es para mi viejo”, arrancó diciendo José Luis, mientras se abrazaba con su hermano Marcos, en un podio en el que, por primera vez, no hubo esa botella de champagne con la que se suele empapar a protagonistas y curiosos, ni las promotoras que suelen pelearse por aparecer en cámara.

Por el contrario, ambos hermanos, que no quisieron hablar para que el dolor íntimo que sentían por la muerte de su padre no fuera tomado como parte del espectáculo, recibieron el abrazo afectuoso de Guillermo Ortelli -el tercer ocupante del podio- y los allegados a la ACTC, entre ellos Luis Delconte, un incondicional amigo del Loco.