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“Maristas es mi segunda familia”

La relación entre el hockey sobre césped y Julia Huerta comenzó cuando ella tenía 4 años de edad.

“Iba a jardín y en el Colegio empezaron a enseñar hockey, me entusiasmé y a partir de ahí no paré”, recordó  y agregó “En aquella época todavía el club no había nacido, jugábamos los domingos y había tercer tiempo que era re lindo”.

A la hora de recordar las alegrías de todos estos años en el deporte, Julia comentó: “Miles, innumerables. Lo que genera alegría es ver crecer al club, que fue de menor a mayor. Haber estado siempre al pie del cañón. Disfrutar de un grupo super unido”.

Y desde el punto de vista deportivo, expresó: “El año pasado ganamos el Apertura y el Clausura (en Intermedia) donde además hice el gol. Igual los goles se festejan todos, los haga uno o una compañera. Esto es un juego de equipo basado en el buen rendimiento de las individualidades”.

En cuanto a los momentos no tan gratos que el deporte ofrece, dijo: “Siempre hay cosas negativas pero de las que se aprende un montón y que te hacen valorar las cosas positivas, esas a las que uno quizás no les da tanta importancia”.

También hubo un momento de la charla dedicado al “Chueco” Carlos Saponara.

“Siento una tristeza muy grande porque se fue un dirigente pero sobre una persona que fue muy amigo mío. Ahora hay que trabajar más que nunca por el club porque él siempre quería eso”.

Asignatura pendiente

“Ninguna. Por suerte hemos salidos campeonas, ganamos una Liga, pude ser Jefa de Equipo función que realmente me encantó, también he convertido goles. Encima de todo esto tengo a mi marido que me re banca junto a mis dos hijos”, sostuvo la delantera.

Para tener en cuenta

“Las ganas de seguir siempre están porque lo disfruto plenamente. Pero sé que en un futuro cercano voy a tener que dejar de jugar. El día que diga listo me gustaría dirigir a las más chicas, una octava, séptima. Algún día dejaré de jugar pero siempre seguiré ligada al club”.

Por último Julia dejó un claro mensaje de lo que significa el Club Maristas para ella.

“Es mi segunda familia, mi lugar en el mundo. El lugar al que llego y me olvido de todo, donde la paso bien y disfruto cada momento”.