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En el grupo selecto de los campeones del mundo

Los atletas sanrafaelinos han cumplido grandes actuaciones en Juegos Olímpicos y destacados eventos a nivel internacional, sin embargo son pocos los que consiguieron un título del mundo.

El protagonista de la nota es Lucas Gattás que en 1997 se consagró campeón mundial Sub 22 de pelota a paleta.

“Viví toda mi vida a la vuelta del club así que nací y me crié acá. Mis amigos empezaron a jugar cuando tenía 9 años, estaban todos con la paleta en la mano, no tenía con quién jugar y por eso decidí empezar”, contó.

Época de muchos chicos en el club de Pelota a Paleta entrenando con el profe Alejo “Pichi” Valdivieso. Y aparecieron los primeros viajes a campeonatos argentinos donde los resultados no siempre eran positivos ya que no es tan sencillo sobre todo de arranque. Sin embargo, poco a poco, Lucas fue mejorando sobre todo porque le comenzó a dedicar mucho tiempo a los entrenamientos.

“Con mis amigos entrenar ocho horas era normal, había veces que llegábamos a las 13.15 y nos íbamos a las 12 de la noche. Eso fue fundamental porque este es un deporte bastante difícil, que requiere de mucha técnica y un acostumbramiento desde chico en la parte muscular”.

Con apeas 14 años de edad Gattás disputó su primer torneo en primera categoría.

“Como era muy chico no tenía quien me acompañara. Ese primer campeonato lo jugué con Juan Sidoti y lo ganamos”.

A partir de ese momento comenzó a jugar a primera y segunda mientras participaba en los certámenes nacionales de su respectiva categoría.

Un llamado

“Una tarde estaba en el club y sonó el teléfono (Lucas había tenido una gran actuación en un campeonato argentino juvenil en Miramar) por casualidad atendí y me comunicaron que estaba convocado para la preselección argentina”, recordó y agregó “No lo podía creer, porque yo empecé a jugar por divertirme y lo hice toda la vida igual por diversión”.

Fueron semanas muy intensas para el pelotari sanrafaelino ya que comenzó a viajar a Buenos Aires y continuó su participación en el Provincial (jugaba en Mendoza miércoles y viernes). “En la primera etapa quedamos 24 chicos y tres meses después seleccionaron solamente a seis. Todos con un nivel muy parejo. Para definir los 4 que viajaríamos el entrenador realizó un torneo rotativo. Yo perdí un solo partido, por un tanto, era el primer clasificado porque de 100 tantos hice 99 pero no quería decir nada porque ser del interior y sin empuje político en esa circunstancia era complicado”, puntualizó.

El equipo argentino rumbo al Mundial de España quedó conformado por Lucas Gattás, Jorge Villegas, Andrés Dick y Luis Vitón.

Uno de los jugadores que quedó afuera durante la última fase de la preselección fue Gabriel Villegas, años más tarde junto a su hermano Jorge ganarían 13 veces el campeonato argentino de pelota a paleta y cinco mundiales.

“Una emoción impresionante quedar en la selección argentina que encima jugaría un mundial. Un momento tremendo porque yo hacía este deporte por gusto y entonces nunca imaginé que podía llegar”.

Mundial

En abril de 1997 en Logroño (España), se disputó el Mundial Sub 22 de pelota a paleta.

“El viaje fue impresionante porque fue una delegación de alrededor de 40 personas, entre jugadores, entrenadores y dirigentes”, señaló.

En la fase de grupos, Argentina derrotó a Uruguay, México y Chile. Mientras que en la segunda fase venció a España (el dueño de casa) y nuevamente al elenco uruguayo.

La gran final tuvo cara a cara a Francia (en realidad la región denominada País Vasco conformada por el norte de España y el Sur de Francia), con triunfo para el equipo argentino.

¿Sensaciones tras ganar la final del mundo?

“Extremadamente contento. Te ponen el himno en la premiación y se te caen las lágrimas, no hay manera de no llorar, por varios motivos: estás en otro país y cumpliste el sueño después de tantos años de entrenamiento, realmente es un desahogo”, confesó.

Tras la cita mundialista Dick y Gattás fueron contratados para realizar una exhibición en Francia. Momento en el cual a Lucas le ofrecieron trabajo en ese país.

“Éramos muy chicos todavía, yo quería estudiar y había cosas del profesionalismo que no me terminaban de gustar. Los últimos seis meses, antes del mundial, tenía prohibido jugar acá y tenía que entrenar solo. No me gustó cuando me fueron a buscar mis amigos, con los que jugué toda la vida y tuve que decirles que no podía. Tiene su razón, no la discuto, pero no me convencía”, aclaró.

Luego del éxito en suelo francés, le ofrecieron una beca desde la provincia pero el sanrafaelino  no la aceptó “La rechacé  porque iba a estudiar, en realidad la necesitaba antes aunque en ese momento recibí el apoyo de mi familia, del club y del club Español”.

El destino estaba empeñado en que siguiera otro camino por eso un tiempo más tarde recibió un llamado para jugar con la celeste y blanca el Mundial de Cuba pero la respuesta de Lucas fue contundente: “Dije que no, no juego más. Empecé la facultad y no se pueden hacer las dos cosas bien al mismo tiempo”.

¿Con el paso del tiempo, te arrepentís de esas decisiones?

“No, para nada. Para mí estuvo bien. Para muchas personas fue difícil de entender pero no es fácil vivir del deporte que vos haces además en ese momento me tenía que ir a vivir a España y eso no estaba en mis planes”.

Hace tres años, Jorge Villegas visitó San Rafael y lo invitó para jugar juntos el Tour de las Capitales. Circuito internacional donde las parejas están integradas por un profesional y un amateur.

“Esa vez estuve cerca de regresar pero tenía que volver a entrenar para entrar en ritmo y no tenía ganas, además tuve un accidente en una rodilla y me cuesta bastante la movilidad sobre todo cuando la exijo mucho”.

Una manera particular de relajarse

“En casi todos los campeonatos dormía con la paleta en la mano. Boca abajo, paleta en mano. Estaba nervioso, pensaba en el partido y entonces agarraba paleta y me quedaba dormido porque me tranquilizaba un montón”.

Por último Lucas confesó: “Lo que viví jugando pelota a paleta fue una experiencia increíble, que me marcó de por vida, cada momento, casi todos los días me acuerdo de los detalles”.

Ingeniero y actual presidente de la institución de calle Entre Ríos, Lucas Gattás, un sanrafaelino que subió al primer escalón del podio en un mundial; lugar al que pocos han podido llegar.