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Un club que busca seguir creciendo

Hace apenas tres años nació Lomoro Handball. El mentor de la idea fue Marcelo Dolcemáscolo, propietario de las heladerías que llevan ese nombre junto a Jonathan Giménez que estuvo presente en el inicio del proyecto deportivo.

“Empecé a jugar al handball en Tenis Club, luego pasé a CEDEP y hace tres años que comenzamos con este proyecto” contó y agregó “La idea principal fue recuperar jugadores que por distintos motivos habían dejado de jugar. El primer objetivo fue juntarnos y jugar. Lógicamente a medida que las cosas van saliendo te vas poniendo otros objetivos”.

El primer año Lomoro finalizó segundo en el torneo Anual de la Asociación Sanrafaelina de Balonmano y al siguiente subió al tercer escalón del podio.

Actualmente el club cuenta con dos equipos de primera división (damas y caballeros), uno de pre infantiles y otro de infantiles.

Buscado dar un salto de calidad el club contrató como entrenador a Eric Aciar (ex jugador de Maipú y la selección argentina) que viene a San Rafael dos veces por semana, la parte física está a cargo del profesor Luciano Asvesta, en tanto que los  más pequeños están a cargo de Daniela Muñoz y Héctor Miguel Sabuiarte Lifona, alias el “Loco Noli”. Vale destacar la tarea que realiza Franco Bernedo, que juega pero también ayuda a Marcelo en la parte administrativa.

Lomoro Handball entrena  y hace de local en el Campo Maristas, en el caso de primera división a partir de las 22 ya que la mayoría a esa hora sale de trabajar. Un grupo, la primera masculina, que cuenta con alrededor de 35 jugadores y un promedio de edad alto. Sin embargo eso no impide que sean protagonistas en cada una de sus presentaciones. Han participado de un Regional y el año pasado ganaron un torneo que se llevó a cabo en Tunuyán.

Los chicos pagan una cuota para poder afrontar el sueldo de los profes, mientras que los más grandes se hacen cargo de la luz como así también del entrenador.

“No recibimos ayuda de nadie, todo lo conseguimos nosotros y generalmente nos cuesta el doble”, afirmó Marcelo que añadió “Más que nada lo hacemos porque nos gusta ya que la mayoría no vivimos de esto”.

La camiseta es de color verde mientras que la alternativa combina colores rojo y negro.

“Que alguien quiera jugar al handball está bueno no importa en qué club, pero que juegue, es lindo, yo nací jugando al handball y me encanta. En estos momentos hay jugadores de otros clubes que, como no han comenzado, entrenan con nosotros y en ese sentido no hay problema, después se vuelven a su club”.

Después de la cuarentena, tras el regreso a los entrenamientos se ha sumado bastante gente algo que llena de orgullo a Marcelo y a cada uno de los integrantes del club.

Momento lleno de emoción

“El Patón me enseñó a jugar, era mi profesor, mi amigo, mi vecino, mi cliente. Son cosas muy injustas realmente y que duelen”, confesó en relación a la muerta del gran Marcelo Rosa.

Por último Marcelo señaló: “Año a año la idea es ir afianzando al club pero como todo lleva su tiempo, por lo tanto vamos despacio, nos gusta hacer las cosas bien y no me quiero equivocar. Tengo mucha que el año que viene vamos a estar mucho mejor”.

Un ambicioso proyecto que recién comienza pero sin embargo ya tiene mucho éxito. Ojalá tenga el apoyo que merece para que siga creciendo.