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Cambió la bici por la ovalada

El protagonista de esta particular historia es Rubén Rojas, uno de los grandes deportistas de San Rafael.

Luego de muchos años en el ciclismo, decidió terminar esa etapa y afrontar un nuevo desafío deportivo.

¿Por qué dejaste el ciclismo?

“Por diversos factores, no como muchos creen que uno se cansó  de la bicicleta, pero realmente hoy en día es muy difícil vivir del deporte. Por eso tomé la decisión de dar un paso al costado y dejar el ciclismo de manera profesional  como lo venía haciendo y tomar otro rumbo de mi vida ponerme a trabajar y cumplir otros sueños que también tengo porque no todo se trataba de la bici”.

La última función de Rojas arriba del caballito de metal fue en Valle Fértil, en la última fecha del Campeonato Sanjuanino de ruta. Y previo a eso corrió la Vuelta de Mendoza.

En cuanto a los objetivos o metas que quedaron pendientes, expresó: “Realmente me quedé con muchas ganas de en alguna oportunidad haberme consagrado ganador de la Vuelta de Mendoza.  Esa es la única espina que me quedó. En varias oportunidades lo intenté pero las circunstancias de carrera, diversos factores, caídas o  algún percance no me dejaron estar en lo más alto del podio. Es una carrera local, que me gustaba mucho, una de las únicas vueltas que tiene grandes etapas de montaña, fue lo que más me quedó pendiente”.

En la temporada 2018 el talentoso pedalista sanrafaelino vistió la camiseta de la selección argentina en la Vuelta de San Juan. Al respecto, Rubén contó las sensaciones que tuvo en ese momento.

“Uh, me dejó muchos sentimientos y aprendizaje. La selección hace que uno se rodee de los mejores deportistas de nuestro país y gracias a eso uno conoce otros atletas de gran nivel, gente que te enseña y te permite seguir creciendo. Fue una experiencia muy linda, tuve la oportunidad de correr en varias ocasiones con la selección. Vestir la celeste y blanca es un orgullo”.

Cuando te subís a la bici, ahora, y salís a pasear con amigos, ¿Qué sentís?

“Te soy honesto, desde que decidí dejar de correr al tiempo tuve que vender la bici porque no lograba salir a pedalear y disfrutarla. Nunca pude cambiar el chip y salir a pasear. Cuando dejé estuve un tiempo y volví a pedalear pero exactamente igual que cuando me dedicaba y me llevó a tomar la decisión de vender la bici porque había dejado de correr pero estaba haciendo lo mismo. Hace dos años que no toco una bicicleta”.

Dio vuelta la página y decidió dar un cambio radical dentro de su experiencia deportiva, por eso ahora juega al rugby.

“Busqué una alternativa, otro deporte. Tantos años que uno le dedicó al deporte, en mi caso corrí aproximadamente 17 años y realmente no puedo quedarme quieto. El entrenador de Pilares, Emiliano Rovetta, fue mi preparador físico en la parte de gimnasio, trabajé con él seis años. Me invitaron a ser partícipe del club, me atrajo muchísimo y hoy estoy sumamente contento de formar parte de este grupo y de Pilares que nos brinda tanto apoyo”.

Después de tantos años de practicar un deporte individual, pasó a uno de equipo y muy diferente.

“Si, es un cambio pero es eso diferente lo que te llama la atención. Es un grupo, hay mucha unión, compañerismo, se comparte mucho con la persona de al lado y eso es incomparable. Yo practiqué un deporte que es más que nada individual, corres en equipo pero siempre tenes que apostar a la individualidad para poder crecer”.

De escalador a wing

“Estoy jugando de wing porque dentro de todo soy uno de los más chiquitos del grupo. Estoy aprendiendo esa posición y algunas otras por si hay que reemplazar a algún compañero. Tuve que cambiar mi condición física totalmente. Subí unos 17 kilos para poder jugar al rugby” y agregó “He tenido muchísimos golpes, es a lo que más me está costando acostumbrarme, a diferencia de la bici que excepto una caída uno generalmente no sufre ese tipo de golpes. Ya tengo varias visitas al kinesiólogo”.

¿Y ante esta situación, los golpes y demás, no pensaste en volver al ciclismo?

“Hasta hace una semana estaba diciéndoles a mis compañeros, en cualquier momento me compro una bicicleta para volver a andar”, puntualizó entre risas.

En cuanto a las sentimientos que le genera su nuevo deporte, destacó: “Son sensaciones distintas, extraño muchas cosas de lo que era la previa de una carrera,  pero la previa de esto, el aliento que se genera dentro del vestuario  con los compañeros es totalmente distinto, genera otra euforia. A veces hay que vivir esos momentos para entenderlo”.

Por último, dejó un claro mensaje: “Tengo intenciones de comprarme una bici, no sé si para volver a correr, pero el bichito siempre está ahí, así que quién te dice que en algún momento  retome las dos ruedas”.