Polideportivo

Algo más que un gran profesional

El protagonista de la nota es Miguel Ángel Ferré, profesor de Educación Física y Técnico en Preparación Física.

“Siempre quise ser entrenador, cuando empecé a estudiar no existía esa carrera pero a los 32 años apareció y la hice, me recibí de Técnico en Preparación Física específico para los deportes”, contó.

Vivió 25 años en la capital mendocina donde estudió y jugó al rugby en Los Tordos. Tras el regreso a su tierra natal, Miguel fue entrenador y preparador físico de Belgrano Rugby Club.

“Por necesidad del club cumplí la doble función y durante varios años (desde 2008 hasta 2017) dirigí de M12 para arriba todas las divisiones, menos primera”, aclaró.

¿Por qué nunca dirigió en primera, no se dio o no quiso?

“No se dio. Decisiones personales y del club, en distintos tiempos”.

¿Le gustaría en algún momento?

“Hoy no sé si me gustaría. He redescubierto mi pasión que es la preparación física, Maristas me ha llevado a eso (trabaja en el club desde el 2020) y el proyecto me seduce mucho”.

Ferré analizó lo que significa ser entrenador, director técnico: “Es una carga muy fuerte porque tenes que decidir quién entra y quién sale. Soy muy estricto en las cosas entonces ese tipo de decisiones las tomo muy literal pero a veces son más políticas, no se comparten mucho y eso genera muchos choques. A veces yo decido jugar con determinados jugadores que no son los que te pueden llegar a ganar un partido pero son los que se lo merecen y esos son costos políticos que en una primera, o un plantel superior a veces tenes que manejar de otra forma. Tendría que ser más político pero no lo soy ni ya creo que lo sea. Me gustaría quizás una preparación física, me gustan los desafíos, Belgrano fue un desafío en su momento, ahora Maristas lo es”.

Hombre de principios

Este año hubo algunas modificaciones en el cuerpo técnico del plantel superior de Maristas.

“Como yo había entrenado con el DT, decidí seguirlo en su salida pero pedí  entrenar las divisiones inferiores porque me gusta mucho el club. Así que actualmente entreno sexta y séptima división. Además soy el responsable del área de Sobrecarga del plantel competitivo que comprende desde primera hasta séptima división”.

Trabajos, ejercicios, innovación

“Cuando llegué a Maristas le comenté a la dirigencia que estaba desactualizado, en hockey había trabajado en Belgrano pero hacía muchos años por eso pedí que me ayudaran a capacitarme, y tiempo para eso.  Todo el 2020 y gran parte de este 2021 ha sido muy fuerte en cuanto a capacitaciones, todo bancado por el club”, señaló y añadió “Hoy en día el deporte evoluciona permanentemente y uno también debe hacerlo. Me gusta innovar mucho porque está bueno que el deportista se encuentre con cosas nuevas, desafíos diferentes, el deportista evoluciona y vos tenes que ir más adelante “.

El Gimnasio

“El deportista debe entender que es una necesidad, el concepto cambió mucho y el entrenamiento no es para que estés mejor sino para que no te lesiones por eso es indispensable que vayan al gimnasio. En este sentido hay que convencer sobre todo a los padres ya que en muchos casos tienen un concepto equivocado del gimnasio deportivo porque nunca fueron o no conocen”.

“En Maristas no es simplemente ir al gimnasio, es un entrenamiento que se da en el gimnasio, en otro momento es en la cancha de hockey, en la sala de videos o en el pizarrón para hacer táctica. Además porque la sobrecarga está apuntada al hockey”.

Sobrecarga – Hockey

“En este deporte es fundamental en las etapas más chicas porque el hockey es un deporte unilateral que fortalece una parte del cuerpo y las otras están más débiles. Se usa más un lado que el otro, genera musculación más de un lado que del otro, por eso cuando vas creciendo desde la sobrecarga se busca que esa prevalencia no sea tan marcada o se marque lo menos posible”.

Diferencias con Mendoza

“Acá el deporte es muy social y en Mendoza es muy competitivo. Acá hay muchísima calidad de jugadores pero no están construidos para competir, no se los educa para una competencia, por eso el nivel no es tan bueno a nivel grupal y si en lo individual”.

En el tramo final de una charla muy cálida, Miguel se refirió a la relación jugadora/entrenador.

“Es una dualidad bastante complicada porque soy muy estricto y para estos tiempos estaría un tanto atrasado pero soy muy afectivo. Todos necesitamos límites. Cuando vos pones límites el jugador se enoja, pero el jugador lo quiere. Yo soy muy duro sin embargo mis divisiones, gracias a Dios, siempre fueron muy competitivas y también cumplen con todas las pautas que deben cumplir ya sea con el club, como jugador o con el equipo. A algunos no les gusta mi personalidad y es normal en la vida que eso pueda pasar. Siempre he mantenido esta línea, y no me ha ido mal”.

Miguel Ángel Ferré, un profesional de la Educación Física que entrena deportistas y se ocupa de formar buenas personas.