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Roger Federer: la marca personal más grande del tenis

Roger Federer fue uno de los mejores tenistas de la historia. Y si bien podríamos discutir semanas acerca de si ocupa el primer lugar del Big Three, no se puede negar que Roger es el número 1 a nivel económico. Nadie en la historia del tenis generó tantos ingresos fuera de la cancha y construyó una marca tan grande como lo hizo Roger Federer. El suizo acumula unos 130 millones de dólares en premios por los más de 1200 partidos que ganó a lo largo de su carrera (tiene un porcentaje de victorias del 82%).

Esto lo posiciona como el tercer tenista masculino que más facturó en la historia por esta vía. ¿Quiénes están por delante? Novak Djokovic con 175 millones y Rafael Nadal con 135 millones. Noten la supremacía del Big Three que Andy Murray, quien ocupa el cuarto lugar, generó unos 64 millones. Es decir, menos de la mitad que Roger. Ahora bien, nadie hizo negocios fuera de la cancha como Federer. Según estimaciones de Forbes, si tomamos todo lo que generó durante sus 24 años de carrera, alcanzamos la suma de 1.100 millones de dólares. Esto implica que los premios de los torneos no alcanzan a representar el 15% del total.

Si comparamos con sus rivales de toda la vida, la diferencia es abismal. Mientras que Nadal generó por sponsors y publicidad unos 335 millones de dólares, y Djokovic lo hizo por 325 millones, Roger acumuló alrededor de 970 millones. Es decir, tres veces más que Rafa y Nole.

¿Qué acuerdos fueron los que lograron esto?

Con respecto a la indumentaria, el contrato de sponsoreo más importante de cualquier deportista individual, Roger firmó con Nike incluso antes de jugar su primer torneo profesional en 1998. Aquel acuerdo, que finalizaba en 2002, le otorgaba un cobro cercano a los 500.000 dólares anuales. Pero los problemas aparecieron cuando debió firmar un nuevo acuerdo. En medio de la negociación con la marca estadounidense, Bill Ryan, quien era entonces el representante de Roger dentro de la agencia IMG, decidió irse de la empresa y dejar a Federer sin representación.

Ante esta situación, Roger decidió dejar por completo IMG y fue su padre quien se encargó de representarlo ante Nike. Las partes llegaron a un nuevo acuerdo que regirá hasta 2008. En el mismo se había estipulado un cobro de 2 millones de dólares al año. Es decir, 4 veces el valor de su contrato anterior. Y si bien esto parecía una gran victoria para el suizo, estaba por debajo de lo que la industria creía que terminaría recibiendo. Piensen que estamos hablando de un Federer que ya quedaba claro que sería uno de los grandes de la historia del tenis. Andy Roddick, por ejemplo, quién estaba detrás del suizo en el ranking, recibía 5 millones de dólares por parte de Lacoste.

En 2005 Roger ganó 3 de los 4 grand slams y generó tan solo 14 millones de dólares fuera de la cancha. Esto fue sustancialmente menor a lo que otras figuras del tenis consiguieron con peores resultados deportivos. Pero en ese año la historia comenzó a cambiar. Roger conoció a quien sería hasta el día de hoy su representante y socio comercial: Tony Godsick. De esa manera, el suizo volvió a formar parte de la agencia IMG. Fue Godsick quien consiguió sponsors que hoy son clásicos acompañantes del tenista como Rolex, Lindt o Mercedes-Benz. Para 2010 el suizo ya generaba 43 millones de dólares fuera de la cancha.

En 2008 ese problemático contrato con Nike firmado en 2002 llegó a su fin y apareció una nueva renegociación con la marca. Ahora sí, Federer recibiría una cifra más acorde a todo lo que representaba tanto dentro como fuera de la cancha. El nuevo contrato se pactó hasta 2018 y le otorgó al tenista un cobro anual de 10 millones de dólares. Además, a partir de este nuevo acuerdo su icónico logo cobró vida. Hasta 2018 todo marchaba sobre ruedas. Sin embargo, como lo dijimos recién, este es el año donde vencía el contrato con Nike. Para ese momento, el tenista ya llevaba 24 años asociado a la marca.

Y si bien Roger llegaba con buenos resultados deportivos a la renegociación, también lo hacía con casi 37 años. Además, Nike ya tenía tenía bajo su manto a tenistas como Serena Williams, Rafael Nadal y Nick Kyrgios. Por lo que, al final del día, las partes no llegaron a un acuerdo de renovación y ese fue el final de Roger Federer con la compañía estadounidense. Sin embargo, Roger firmó dos acuerdos que lo harían olvidarse por completo de Nike (creo que algunos ya saben hacia donde voy). En primer lugar, firmó un contrato con la marca de ropa japonesa Uniqlo. El acuerdo fue por 30 millones de dólares al año durante 10 años. Es decir, dejó de cobrar 10 millones con Nike para pasar a recibir el triple por parte de Uniqlo.

Pero esta no es la parte más interesante. El contrato no contempló una cláusula de retiro. Es decir, Federer no juega más al tenis, pero seguirá cobrando hasta 2028. Sin embargo, esto tampoco es lo más interesante del acuerdo con la marca japonesa. Lo más interesante de todo, es que el contrato con Uniqlo no incluía las zapatillas. Por lo que le dio la oportunidad de firmar un acuerdo extra. Durante un tiempo, mientras no conseguía un nuevo sponsor, Federer llevaba zapatillas Nike de manera totalmente gratuita. Pero en 2019 Roger se dio cuenta que todo su entorno utilizaba una marca poco conocida en ese momento: On.

Se trata de una compañía de calzados deportivos fundada, justamente, en Suiza. Y como Suiza es un país relativamente chico, y Federer es sin dudas la persona más famosa de ese país, consiguió el número de los fundadores de On y se puso en contacto. Luego de un par de horas, Roger había tomado la decisión de unirse a la empresa para colaborar en el desarrollo de sus primeras zapatillas de tenis. Y no lo hizo sólo desde su conocimiento, sino también desde su bolsillo. Federer invirtió en On a cambio del 3% de la empresa.

El proyecto creció a pasos agigantados y en 2021 On Holdings comenzó a cotizar en bolsa. Actualmente, la compañía vale alrededor de 8 mil millones de dólares. Por lo tanto, el 3% que Roger compró en 2019 hoy tiene un valor cercano a los 250 millones de dólares. Al final del día, Federer renunció a 10 millones de dólares por parte de Nike para pasar a cobrar 30 millones de Uniqlo y tener el 3% de una de las compañías de calzado deportivo de mayor crecimiento en el mundo.

Roger no sólo aprendió a pegarle de manera exquisita a la pelota, sino que también aprendió a hacer valer su marca personal y pensar a largo plazo. La increíble carrera extradeportiva de Roger Federer no hizo otra cosa que recién comenzar. Será interesante ver hacia dónde va en el futuro.

Fuente: Marketing Registrado