Ramsey se convirtió en uno de los apellidos más nombrados en los últimos tiempos. Sus goles traen desgracias, al menos así lo dicen en el La Gazzeta de Italia y el Sport de España. Casi como una regla del destino que se cumple a rajatabla, sus tantos traen la muerte de un famoso poco tiempo después.
A las horas o a los segundos, cuatro son las personas populares que fallecieron tras los goles del futbolista.
En su primer gol de la temporada, anunciaron la muerte de Bin Laden, el terrorista más buscado tras el fatídico 11 de septiembre.
El 2 de octubre, el galés de 21 años marcó su segundo gol. Tres días después, llegó la triste noticia de la muerte de Steve Jobbs, el creador de Apple que falleció tras una larga enfermedad.
El tercer grito de Aaron Ramsey también vino de la mano de otra tristeza «popular». Ocurrió el 19 de octubre por la Champions League, jugando para el Arsenal inglés ante el Olympique de Marsella y en Francia. Al día siguiente, mataban a Muamar Khadafi, el dictador libio.
El último episodio ocurrió cuando Ramsey marcó para el Arsenal frente al Sunderland. Apenas algunas horas después, perdió la vida Whitney Houston. Por este motivo, en las redes sociales se burlan del talentoso jugador y algunos hasta le piden, casi por por favor, que no patee más al arco.
